Tiroxina, nuevo indicador de arritmia cardiaca

El nivel de tiroxina libre en sangre podría ser un factor de riesgo adicional para la fibrilación auricular.

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Las personas con niveles más altos de hormona tiroidea (tiroxina libre, FT4) en sangre presentan más probabilidades que los individuos con niveles más bajos, de desarrollar arritmia cardiaca o fibrilación auricular, incluso cuando los niveles están dentro de lo normal, según una nueva investigación que se publica en la revista Circulation, de la Asociación Americana del Corazón.

“Nuestros hallazgos sugieren que el nivel de tiroxina libre en sangre podría ser un factor de riesgo adicional para la fibrilación auricular”, dice la autora principal del estudio, Christine Baumgartner, especialista en Medicina Interna General del Hospital Universitario de Berna, en Suiza, y actualmente investigadora en la Universidad de California en San Francisco, Estados Unidos. “Los niveles de dicha hormona pueden ayudar a identificar a las personas con mayor riesgo”, añade.

En Estados Unidos, la fibrilación auricular afecta a entre 2,7 y 6,1 millones de personas y se estima que lo sufrirán 12,1 millones de personas para 2030.

Estudios anteriores ya habían mostrado que el riesgo de fibrilación auricular es mayor entre las personas que producen demasiada hormona tiroidea que entre las que presentan niveles hormonales normales. Sin embargo, no estaba claro si los niveles que eran altos pero que aún estaban dentro del rango normal también podrían incrementar el riesgo de arritmias.

Para comprender esta relación, los científicos observaron la ocurrencia de arritmias entre individuos con niveles de hormonas tiroideas que aún estaban dentro del rango normal. Encontraron que las personas con niveles sanguíneos más altos de FT4 dentro del rango normal al comienzo del estudio registraban significativamente más probabilidades que aquellas con niveles más bajos de desarrollar posteriormente fibrilación auricular..

Cuando se separó a los participantes en cuatro grupos de igual tamaño, el grupo con niveles más altos de FT4 tuvo un riesgo de arritmia del 45 por ciento, en comparación con el de niveles más bajos. Incluso, aumentos más modestos en la hormona tiroidea se asociaron con un mayor riesgo. Entre los individuos con el segundo nivele más alto, el riesgo fue 17 por ciento mayor, y entre los que tenían el tercer nivel más alto, el riesgo fue un 25 por ciento mayor. Sin embargo, niveles elevados de hormona estimulante del tiroides (TSH) dentro del rango normal no se asociaron con un mayor riesgo de fibrilación auricular.

“Los pacientes que reciben tratamiento con tiroxina, uno de los medicamentos recetados con mayor frecuencia en Estados Unidos, generalmente tienen mayores niveles de tiroxina libre circulante en comparación con los individuos no tratados”, apunta Baumgartner. “El siguiente paso es ver si los resultados también se aplican a estos pacientes, con el fin de evaluar la necesidad de modificar la concentración de hormona tiroidea libre en la terapia de reemplazo de tiroides”, plantea.

Los investigadores analizaron datos de 11 estudios de Europa, Australia y Estados Unidos que midieron la función tiroidea y la aparición arritmia cardiaca. En general, los estudios incluyeron a 30.085 individuos con una edad promedio de 69 años y un poco más de la mitad de ellos mujeres. En promedio, el seguimiento fue de 1,3 a 17 años.

Fuente: El Médico Interactivo