Científicos están más cerca que nunca de salvar vidas con los hígados hechos en el laboratorio

Los hígados cultivados en laboratorio podrían salvar vidas mucho antes de lo que se pensaba, gracias a la nueva investigación, proporcionando algunas funciones clave del órgano sin ser un reemplazo completo. Eso significa que estos órganos artificiales podrían proporcionar un alivio los hígados que fallan o ayudar a los pacientes que esperan un trasplante.

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Un equipo de varias instituciones estadounidenses creó pequeñas subunidades de tejido hepático manipulado, que cuando se implantaron en ratones con hígados dañados fueron capaces de expandirse 50 veces y cubrir algunas de las funciones normalmente llevadas a cabo por el hígado.

"Nuestra meta es que algún día podamos usar esta tecnología para aumentar el número de trasplantes que se hacen para los pacientes, que en este momento es muy limitado", explicó la investigadora Sangeeta Bhatia del MIT.

Bhatia y sus colegas construyeron un andamio de tejido biodegradable diseñado para estimular el crecimiento celular, luego incorporaron tres tipos de células en el andamio antes de implantarlo en los ratones. Por lo general, los científicos crean andamios del tamaño de los órganos que están tratando de emular. En otras palabras, los investigadores crearon mini hígados o tamaño bebé, diseñados para tapar las lagunas dejadas por un hígado de tamaño completo pero dañado.

Las células utilizadas fueron hepatocitos, que llevan a cabo las funciones clave del hígado, los fibroblastos, que proporcionan estructura para el tejido, y las células endoteliales, que son los bloques de construcción de los vasos sanguíneos. Una vez implantado, la mezcla de células recibe señales regenerativas del entorno, produciendo vasos sanguíneos y más hepatocitos.

Un hígado humano sano tiene cerca de 100 mil millones de hepatocitos, y los investigadores piensan que un órgano miniatura de ingeniería necesitaría alrededor del 10 al 30% de ese número para ser útil al cuerpo.

En el momento en que los implantes se habían apoderado, científicos encontraron signos de que todas las funciones clave del hígado -regulación del metabolismo, desintoxicación del cuerpo, producción de bilis- estaban funcionando hasta cierto punto; siendo un resultado esperanzador para las personas con problemas hepáticos crónicos o que están esperando un trasplante.

Lo que ayuda a los investigadores en este caso es que el hígado es uno de los pocos órganos que pueden regenerarse, provocando el crecimiento que se muestra aquí.

Fuente: Muy Interesante